Vaciar una casa antigua en la Garrotxa: qué mueve de verdad la cifra final

Vaciar una casa antigua en la Garrotxa: qué mueve de verdad la cifra final

Despejar una casa con años tiene fama de caro y de imprevisible, y esa fama nace de un malentendido muy extendido: casi todo el mundo pide una cifra dando la superficie, que es precisamente el dato que menos influye. Los mismos metros pueden salir a cero o pedir varias jornadas según se comporten otras tres variables.

Esta entrada abre esas variables con los criterios que manejamos en la comarca, para que puedas hacer tu propia estimación antes de escribir. Están pensadas para las casas del Nucli Antic de Olot y para la casa de pueblo del resto de la Garrotxa, que comparten estructura y también manías.

La superficie de la escritura casi no mueve la aguja

Lo que se factura son horas de equipo, viajes de vehículo y peso entregado en planta. Ninguna de esas tres cosas depende de los metros construidos: dependen de cuántos bultos hay, de cuánto tarda cada uno en llegar hasta la furgoneta y de qué parte del contenido conserva demanda en el mercado de ocasión.

Por eso una casa amplia y bien conservada de Santa Pau puede cerrar en cero mientras una vivienda pequeña con humedades pide importe. La primera guarda mueble macizo, hierro y objetos con salida; la segunda aporta sobre todo peso destinado a tratamiento, que es la partida que empuja la cifra hacia arriba.

Las horas de escalera de piedra, contadas con el reloj delante

Subir y bajar por una escalera antigua de huella corta, peldaño irregular y giro cerrado consume mucho más tiempo del que la gente imagina. Un armario de tres cuerpos que en un bloque con cabina se resuelve en dos viajes puede necesitar despiece arriba y cinco o seis bajadas a hombros en una casa entre medianeras del carrer Sant Rafel.

Multiplicado por el contenido de una vivienda completa, ese detalle se traduce en media jornada más de equipo. Es la partida que más crece en el casco y en la casa de pueblo de tres niveles, y por eso se enseña siempre por separado, con las horas contadas y el motivo escrito al lado.

El peso que solo admite planta de tratamiento

La segunda partida grande es el material que se entrega a peso. En una casa cerrada durante décadas suele concentrarse bajo la cubierta: muebles hinchados por la humedad, moqueta, colchones vencidos, restos de una obra guardados por si acaso, uralita de un cobertizo, botes de pintura y sacos endurecidos.

Cada fracción tiene su tarifa y su gestor, y todas se pesan. Al presupuestar, esas toneladas viajan en su propio renglón, de modo que puedas ver cuánto del importe corresponde a mano de obra y cuánto a tratamiento. Es la única manera de comparar dos ofertas con criterio y de saber por qué se diferencian.

Lo que una casa con años guarda claramente a su favor

Frente a esas dos partidas hay un contrapeso importante, y en la Garrotxa suele ser generoso. En una casa antigua de la Garrotxa suelen aparecer baúles, bancos corridos, mesas de madera gruesa, camas de hierro forjado, armarios altos de dos cuerpos, ollas y cazos de hierro, loza de otra época, útiles del campo y radiadores de fundición.

A eso se suma el metal que aparece al desmontar: perfiles, rejas, cadenas, chapa, tubería de cobre y la instalación vieja de la calefacción. Ese conjunto tiene salida rápida y es el que compensa las horas de escalera, hasta el punto de que muchas casas de pueblo cierran en cero pese a tener tres niveles y golfa.

El camino de acceso decide qué vehículo sube

En la comarca hay un tercer dato que en la ciudad no existe: el último tramo del camino. Una masía de la Vall de Bianya con era y patio cerrado permite arrimar la furgoneta grande a la misma puerta y cargar de seguido. Un acceso estrecho de curvas obliga a trabajar con vehículo más ligero y a doblar los viajes.

Ese cálculo se hace antes, no a mitad de mañana. Basta con que el vídeo termine enfocando el patio, la era y el último tramo por el que se llega, y con que se diga en voz alta cuántos niveles hay que despejar, incluida la golfa y la pallissa si las hay.

Tres perfiles de casa antigua y hacia dónde tiende cada uno

La casa de pueblo llena de mueble macizo, hierro y aperos, con patio para el vehículo, tiende al coste cero incluso siendo grande. La casa del casco de Olot con dos o tres alturas por escalera y contenido normal tiende a una cifra moderada, formada casi toda por horas.

Y la casa cerrada hace años, con humedad en la cubierta y restos de obra en la golfa, tiende a una cifra en la que manda el tratamiento del peso. Saber en cuál de las tres encaja la tuya te da la respuesta aproximada antes de escribir a nadie, y la exacta llega el mismo día que mandas el recorrido.

Cómo afinar la estimación desde el móvil

Graba con las persianas subidas y las luces encendidas, recorre cada habitación abriendo armarios, sube hasta la golfa, desciende a la bodega y termina en el patio y el cobertizo. Di en voz alta cuántos niveles tiene la casa y termina desde fuera enfocando la puerta y el sitio donde podría esperar el vehículo.

Con eso la contestación deja de moverse en horquillas y se concreta en un número con sus conceptos separados. Mira todo lo que incluye el encargo o mándanos las imágenes desde contacto y las estudiamos el mismo día laborable.

Enséñanos la golfa, la bodega y el patio y te damos la cifra por conceptos

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