
Sant Miquel es uno de los barrios que levantaron el Olot industrial de los años sesenta y setenta, cuando la ciudad creció para alojar a las familias que llegaban a trabajar a las fábricas del Fluvià. Sus manzanas alternan bloques de cinco a ocho plantas con cabina de ascensor, portal de vestíbulo corrido y calles rectas donde la furgoneta se coloca delante del portal sin discutir con nadie. Las viviendas rondan los sesenta y cinco o setenta y cinco metros, con salón a fachada, tres dormitorios y galería al patio.
Es el escenario más favorable que hay para un vaciado, y conviene decirlo claro: aquí las tres condiciones del coste cero se cumplen a la vez muy a menudo.
Vaciado de viviendas heredadas o alquiladas
La mayoría de los mensajes que llegan de Sant Miquel salen de familias que heredan el piso donde vivieron sus padres desde que se entregaron esas promociones, con cincuenta o sesenta años de vida doméstica dentro. Detrás vienen los propietarios que recuperan una vivienda alquilada y quieren volver a ponerla en el mercado, y los traslados de personas mayores a una residencia o a casa de un hijo.
Como quien decide vive muchas veces en Girona, en Barcelona o incluso fuera de Cataluña, el vídeo resuelve el trámite: lo graba quien conserve la llave, la respuesta llega redactada y toda la familia la lee a la vez. Con la fecha de la notaría por delante, apartamos jornada en cuanto nos dan el visto bueno.
Tipos de vivienda que vaciamos en Sant Miquel
El edificio característico se organiza con planta baja de locales o vestíbulo, entre cinco y ocho alturas y una escalera central con cabina pensada para el uso diario. Los pisos siguen una distribución compacta y repetida: recibidor corto, salón comedor, cocina con galería donde está la lavadora, baño interior y tres dormitorios. Buena parte de las promociones incorporó cuartos trasteros en el sótano, asignados a cada vivienda, que suelen guardar tanto volumen como el propio piso.
Ese trastero es la sorpresa habitual de la jornada, así que al grabar conviene bajar y abrirlo: bicicletas, maletas, herramienta, cajas y muebles retirados hace años cambian la cuenta, casi siempre a mejor.
Bloques de la primera promoción
Cinco a ocho alturas con cabina y cuatro viviendas por rellano.
Calles rectas del interior del barrio
Vial de doble sentido con acera holgada delante del portal.
Portales con trastero en sótano
Cuartos asignados por vivienda que se vacían en la misma operación.
Bajos y entresuelos
Viviendas a ras de calle con salida directa a la acera.
Cómo organizamos el vaciado de cada piso
Trabajar aquí es directo. El vehículo se sitúa a pocos metros del portal, sin franja horaria ni pilona de por medio, y la cabina admite el carro cargado, de modo que la bajada es continua desde primera hora. El trastero del sótano se vacía en la misma operación aprovechando ese mismo ascensor, y la galería se despeja al final, cuando el piso ya está libre.
Se cubren cabina, rellano y jamba del portal, y se deja el vestíbulo despejado entre viaje y viaje para que los vecinos entren y salgan con normalidad. Un piso corriente de tres dormitorios con su trastero se cierra en una sola jornada, barrido y fotografiado.
Recorrido de móvil por WhatsApp
Pasa el móvil por cada habitación con los armarios abiertos, entra en el trastero, la galería o la buhardilla, di en voz alta en qué planta está la vivienda y termina enfocando el portal desde la acera de enfrente. Con eso se ve el volumen, el estado del mobiliario, la cabina y el sitio de carga.
La cuenta, por escrito y en el día
Te decimos si la vivienda sale a cero euros o qué partida lleva precio, con las horas de escalera y las tasas de vertido separadas. Llega por escrito antes de que entre nadie, así que puedes leerlo con calma o reenviarlo a la familia.
Jornada con hora fijada de antemano
Llegamos con equipo y furgoneta a la hora fijada, forramos la escalera y, en cada viaje, lo reutilizable, el hierro, la madera, los tejidos y los aparatos van a montones distintos.
Casa barrida y juego de llaves de vuelta
Cerramos con escoba, un reportaje de cómo quedó la casa y la llave entregada a quien nos la dio. La casa queda lista para enseñarla, para la notaría o para entregarla al propietario dentro de plazo.
Qué retiramos de pisos, buhardillas y trasteros
De estos pisos sale un conjunto muy reconocible: mueble modular de salón con vitrina, armario de tres cuerpos, camas con canapé, mesa extensible, sillas tapizadas, lavadora, nevera y una cocina completa que en muchos casos sigue funcionando. Del trastero suben bicicletas, herramienta de mano, maletas, un arcón congelador y piezas metálicas guardadas durante décadas.
Esa suma de aparatos que arrancan y de metal es la que paga la jornada. Lo que conserva uso se aparta para el mercado de ocasión y para las entidades sociales de la comarca, el textil sano sigue la vía de la reutilización y el resto se clasifica arriba y viaja a gestor autorizado con su justificante por fracción.
Precio del vaciado según planta y acceso
En Sant Miquel el coste cero es la respuesta más frecuente que damos. Con contenido que tiene salida, con destino declarado para cada fracción y con cabina más acera libre delante, las tres condiciones concurren y la confirmación te llega por escrito el mismo día en que mandas las imágenes, antes de que nadie suba a tu casa.
Si el trastero guarda escombro de una reforma antigua o el piso acumula colchones muy castigados, esa parte se abona por peso y va desglosada aparte. Manda la vuelta con el móvil desde contacto y mira lo que preguntan otras familias del barrio.
Preguntas frecuentes en Sant Miquel
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua de pueblo?
Una casa antigua de la Garrotxa suele traer dos cosas que tiran en direcciones opuestas. Por un lado, contenido con mucha demanda: arcones, mesas de madera maciza, camas de forja, herramienta de campo, cazuelas de hierro y perfiles metálicos. Por otro, mucha altura y a menudo tres plantas más golfa, con escalera de piedra angosta.
Si la casa tiene patio o un portal donde arrimar el vehículo, esas horas quedan compensadas y aparecen encargos a cero incluso en pueblos pequeños. Si el acceso es a pie y toca acarrear hasta la plaza, ese trayecto se cuenta como concepto propio y va con su importe al lado.
¿Cuántos días se lleva vaciar una vivienda en Olot?
Un piso corriente de dos o tres dormitorios con cabina queda despejado en una jornada, entre la mañana y media tarde. Sin ascensor, o con mucho volumen apilado, suelen ser dos. Las casas con buhardilla y sótano llenos hasta la viga, o los casos de acumulación fuerte, pueden pedir tres días seguidos.
Cuando hay firma en la notaría o entrega de llaves, la fecha se guarda con antelación y el trabajo se reparte para cerrar dentro del plazo. La contestación a tu mensaje, en cambio, sale el mismo día: mirar el vídeo nos ahorra los días que cuesta encajar una visita.
¿Vacías una vivienda en Sant Miquel? Graba el recorrido y hacemos la cuenta
603 38 00 04