
El Pequín es uno de los barrios con más carácter de Olot: vivienda obrera crecida junto al Fluvià al calor de las fábricas textiles, con calles cortas, casas de planta baja y piso entre medianeras y algún bloque bajo intercalado de las décadas de los sesenta y setenta. Las viviendas son de superficie contenida, con recibidor estrecho, escalera interior de tramo corto y un patio o galería al fondo que da al río o al interior de manzana.
Es un barrio de trato cercano donde todo el mundo conoce a todo el mundo, y eso se nota el día del trabajo: se avisa a los vecinos, se deja el paso libre y la carga se hace de seguido, sin ocupar la calle más de lo necesario.
Vaciado de viviendas heredadas o alquiladas
De aquí llegan sobre todo casas de familia que cambian de generación. Los abuelos trabajaron en las fábricas del río, la casa se llenó de herramienta, de muebles sólidos y de recuerdos, y ahora los nietos afrontan la venta, el alquiler o una rehabilitación completa. También nos escriben pequeños propietarios que recuperan una vivienda arrendada y quieren enseñarla despejada cuanto antes.
Al ser casas con anexos, pedimos que el recorrido incluya el patio, el cobertizo y el desván, y que se diga en voz alta cuántas plantas hay que vaciar. Con eso calculamos las horas reales de escalera y el número de personas del equipo, que es lo que marca la diferencia en este tipo de vivienda.
Tipos de vivienda que vaciamos en el Pequín
La casa característica del Pequín tiene fachada estrecha y mucho fondo: cocina y comedor abajo, dos o tres dormitorios arriba y, en muchos casos, un desván o altillo bajo cubierta al que se sube por escalera de tramo empinado. La escalera interior es propia, sin comunidad de por medio, pero pide bajar el mueble desarmado porque el giro es corto y el pasamanos queda pegado al muro.
En los bloques bajos la fotografía cambia: cuatro alturas, viviendas de sesenta metros y, en las comunidades que lo abordaron, una cabina añadida más tarde. Enfocar el rellano y el arranque de la escalera en el vídeo nos dice enseguida cómo se organiza la bajada.
Calles junto al río
Casas entre medianeras de planta baja y piso, con patio al fondo.
Manzanas interiores del barrio
Viales cortos de un carril donde el vehículo carga por tandas.
Bloques bajos intercalados
Cuatro alturas de los sesenta, algunas con cabina posterior.
Cobertizos y patios traseros
Anexos con herramienta, hierro y muebles retirados hace años.
Cómo organizamos el vaciado de cada piso
El día se organiza alrededor de la calle. En los viales cortos del barrio la furgoneta se coloca frente a la puerta y carga por tandas, dejando paso cuando hace falta; cuando la calle es demasiado justa, el vehículo espera en la vía más próxima con hueco y el equipo hace el trayecto con carro por la acera, midiendo antes esos metros para contarlos en la oferta.
Dentro se cubre la escalera interior, se protegen jamba y pasamanos y las piezas se agrupan en el recibidor para que la carga sea continua. El patio y el cobertizo se vacían al final, y la casa se entrega barrida de arriba abajo, con las fotos del antes y el después.
Recorrido de móvil por WhatsApp
Pasa el móvil por cada habitación con los armarios abiertos, entra en el trastero, la galería o la buhardilla, di en voz alta en qué planta está la vivienda y termina enfocando el portal desde la acera de enfrente. Con eso se ve el volumen, el estado del mobiliario, la cabina y el sitio de carga.
La cuenta, por escrito y en el día
Te decimos si la vivienda sale a cero euros o qué partida lleva precio, con las horas de escalera y las tasas de vertido separadas. Llega por escrito antes de que entre nadie, así que puedes leerlo con calma o reenviarlo a la familia.
Jornada con hora fijada de antemano
Llegamos con equipo y furgoneta a la hora fijada, forramos la escalera y, en cada viaje, lo reutilizable, el hierro, la madera, los tejidos y los aparatos van a montones distintos.
Casa barrida y juego de llaves de vuelta
Cerramos con escoba, un reportaje de cómo quedó la casa y la llave entregada a quien nos la dio. La casa queda lista para enseñarla, para la notaría o para entregarla al propietario dentro de plazo.
Qué retiramos de pisos, buhardillas y trasteros
De estas casas sale contenido con salida rápida en el mercado de ocasión: mesas y bancos de madera maciza, aparadores, camas de forja, arcones, máquinas de coser de la época textil, cazuelas de hierro, planchas, radiadores y toda la herramienta que se acumuló en el cobertizo. El hierro y el metal pesan mucho aquí, y el peso es dinero cuando el material se separa bien.
Ese valor es el que compensa las horas de escalera interior y deja muchas jornadas del barrio en cero euros. Lo aprovechable se aparta arriba, la ropa en buen estado va a reutilización y el resto se clasifica por fracciones y se entrega a gestor autorizado con justificante.
Precio del vaciado según planta y acceso
En el Pequín la cuenta se decide entre el contenido y los metros hasta el vehículo. Una casa con herramienta, hierro y mueble sólido dentro sale a coste cero con frecuencia, aunque haya dos plantas y desván, porque lo recuperable cubre bien las horas. Si la calle obliga a un acarreo largo o el patio guarda restos de obra, esos conceptos aparecen con su importe y sus horas contadas antes de que empiece nadie.
Dinos la calle, cuántas plantas hay y qué esconde el cobertizo. Puedes escribirnos desde contacto o repasar las dudas más habituales.
Preguntas frecuentes en el Pequín
¿Qué se entiende por vaciar un piso?
El servicio consiste en dejar la vivienda vacía y en condiciones de entregar. En Olot eso empieza por un vídeo que nos mandas al WhatsApp, sigue con una fecha cerrada y termina con el piso barrido el mismo día. Entre medias se retira todo, se despieza lo que hace falta y cada material sale hacia su destino, con papel de lo que lo lleva.
¿Adónde van la ropa, la documentación y los álbumes?
Se apartan lo primero de todo. El textil en buen estado va por la vía de la reutilización. Lo demás —papeles, álbumes, correspondencia, joyas, documentación y todo cuanto tenga carga sentimental— se recoge en cajas identificadas y llega entero a los herederos.
Es la parte delicada de una casa de familia y así la tratamos: lo íntimo se enseña siempre a quien decide antes de que cruce la puerta.
Y si tienes algo concreto en la cabeza —una escritura, un título del banco, una medalla, un retrato—, dínoslo y lo buscamos estancia por estancia a medida que se despeja la casa; en cuanto asoma, te llamamos.
¿Vacías una vivienda en el Pequín? Graba el recorrido y hacemos la cuenta
603 38 00 04